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sábado, 13 de marzo de 2010

Localize me



En Lawrence hay un local de comida rápida con una peculiaridad:todo lo que se consume allí es orgánico y procede de granjas y proveedores locales. De allí su nombre. "Local Burguer". Allí pude degustar una excelente hamburguesa de búfalo orgánico que estaba para chuparse los dedos.
El dueño del local tuvo una genial idea para promocionar lo saludable de la comida que sirve. Se inspiró en la película-documental "Super Size Me", en la que un individuo se alimenta durante un mes exclusivamente de productos del McDonald's, con graves deterioros para su salud. En este caso, una persona de Lawrence con sobrepeso y ciertos problemas de salud hizo todas sus comidas durante un mes en el "Local Burguer". Los resultados fueron espectaculares:pérdida de peso, bajada de la presión arterial y del colesterol, aumento de la testosterona, descenso del nivel de insulina...
Una de las ideas que nos vienen acerca de los Estados Unidos es que es un país de gordos, en el que la mayoría de la gente abusa de la comida rápida y en el que apenas se hace deporte. Muchas veces esa imagen es fomentada por los propios americanos, con documentales como el Super Size Me u otros. Ahora que he estado por allí, he podido comprobar que hay algo de verdad en eso. Los supermercados tienen unos pasillos anchísimos, con cientos, sino miles de productos poco beneficiosos para la salud: snacks, bebidas azucaradas, bollería... También hay una variedad y cantidad enorme de cadenas de restauración de comida rápida hipercalórica. Y casi siempre con el añadido de que las ciudades están diseñadas para que el coche sea un elemento indispensable. En una ciudad pequeña como Lawrence, la casa donde he estado distaba 50 minutos andando del centro. Y además se trataba de un paseo nada agradable, por carreteras y parajes desolados.
Pero hay otra cara en la moneda. En los mismos supermercados donde se venden 50 marcas distintas de patatas fritas, hay unas secciones enormes de productos ecológicos. La variedad de frutas y verduras es enorme. Se ve mucha gente corriendo por la ciudad, aunque el paisaje urbano no invite a ello. Y si comparáramos la promoción del deporte en la universidad estadounidense y la española nos echaríamos a llorar inmediatamente.
En definitiva, sin negar el problema que afecta a mucha población, en Estados Unidos, quien se quiere cuidar y comer sano, lo puede hacer. Y con más opciones que en España, donde a veces cuesta remover cielo y tierra conseguir ciertos productos orgánicos, y en muchas ocasiones se pagan a precio de oro.

sábado, 6 de febrero de 2010

Hacerse el antiguo

Mucha gente, sobre todo cuando llega a una cierta edad, intenta "hacerse el moderno". Al principio, tenía cierta originalidad, pero ahora es de lo más vulgar, y alguna vez, hasta ridículo. Para todos aquellos a los que les guste diferenciarse un poco del borreguismo y la masa, les propongo que hagan justo lo contrario. Es decir, "hacerse el antiguo", utilizando expresiones y usos pasados de moda. El efecto conseguido será tanto mayor cuanto más joven sea la persona. Se me ocurren varios ejemplos:
-Hablar en pesetas, sobre todo para referirse a cantidades pequeñas. Para rizar el rizo se pueden utilizar los céntimos de peseta.
-Llamar a los comerciales, "viajantes", y a los ingenieros técnicos, "peritos".
-Hablar de "regiones" en vez de "comunidades autónomas". Y usar nombres como "Castilla la Vieja, Vascongadas, País Valenciano o Reino de León"
-Referirse a estados que ya no existen, o han cambiado de nombre utilizando el antiguo: Yugoeslavia, Checoeslovaquia, Birmania, Zaire, la URSS, Alemania del Oeste, Alemania Democrática, Formosa, Alto Volta, Prusia...
-Pedir en el quiosco "La Nueva España", en lugar del "Diario del Altoaragón".
-Si se trabaja de locutor deportivo en televisión, decir la frase: "Para los televisores en blanco y negro, el equipo local es el oscuro, y el visitante, el claro". Y lamar a la Primera y a la Segunda, V.H.F. y U.H.F, respectivamente.
-Llamar a los refrescos "Mirindas".
-Dejarse bigote sólo, sobre todo si se tienen menos de 30 años.
-Llevar camisetas de tirantes de ropa interior.
-Usar reloj digital elegante, con correa metálica, o reloj de bolsillo.
-En el coche, usar casettes, llevar un coral en el pomo del cambio de marchas y prescindir de elevalunas eléctricos, cierre centralizado, aire acondicionado...
-Tener un móvil sin cámara, bluetooth, sonidos polifónicos... o mejor aún, no tener móvil. Y si te piden el número, dar el fijo y sin prefijo.
-Ponerse coderas en la chaqueta o rodilleras en los pantalones.
-Usar gafas de corrección visual con cristales enormes.
-Utilizar palabras como "dabuten","bofia","peluco","tronco"...
-Intentar hacerse el gracioso con chascarrillos del tipo:"Piticlin, piticlin", "ventidó,ventidó", "cuñaooo", "fistro", "no hija,no", "Ah, se siente"...

Os invito a que aportéis más ideas.