Tras recorrer los escasos 30 metros que había desde mi casa al acto me he sentado en una sala un poco cohibido, ya que todo el mundo parecía conocerse. Me ha venido una señora para que apuntara mi nombre, teléfono y dirección. Empezaba a olerme una encerrona. Luego me han pasado una hoja con el orden del día y otra con los gastos e ingresos. Se trataba de una reunión de socios. Han comentado los presupuestos y han reelegido a la junta directiva. Yo estaba esperando que me echaran de un momento a otro por topo, pero no. A continuación, un chico bastante joven ha empezado su charla. Hablaba de los métodos que usa YMCA para tratar con jóvenes con inclinaciones rufianescas. Hablaba bastante rápido. Gracias a que usaba una presentación con PowerPoint he podido enterarme de algo. De vez en cuando soltaba alguna parida que yo, por supuesto no llegaba a pillar. Al final, he visto como una mujer iba desplegando el picoteo. Decidí que era mejor pirarse para evitar el para mí previsible: ¿Y tú que haces aquí?, incómodo en tu propio país, y másembarazoso en tierra extranjera.
Con paso firme me he encaminado a la salida, pero una mujer me ha ofrecido coger comida. “Bueno, la cojo y me voy”. Apenas le había hincado el diente me ha venido otra mujer a presentarse. Hablando con ella resultó trabajar en la biblioteca donde voy a consultar internet. Y así como quien no quiere la cosa nos hemos puesto a hablar mientras iba cayendo bocadillo tras bocadillo, regados con suculentos y exóticos zumos. Conocía a la camarera de mi restaurante y al entrenador de los chavales con los que juego a baloncesto. Me gusta. Ya empiezo a integrarme en la vida local. Luego me ha presentado a un pastor presbiteriano con el que he hablado un ratillo. Cuando mi estómago ha llegado al límite he empezado a despedirme y la mujer ha insistido para que me llevara unos cuantos bocadillos a casa. Con lo cual, aparte de haber cenado, ya tengo almuerzo para mañana.
Haciendo uso del título de la conferencia, de un problema como es el acudir por error a una junta de socios he aprovechado la oportunidad para ponerme las botas, conocer gente y practicar inglés.


