
Debido a acontecimientos ajenos a mi voluntad y por lo que él dice, ajenos a la responsabilidad de nuestro presidente, últimamente tengo mucho tiempo libre y la ventaja de hacer cosas entre semana que antes sólo podía hacer en fin de semana. Lo mejor de ésto es que se evita la masificación. No hay más que ver la portada del Diario del Altoaragón después de un puente para ver cómo las estaciones de esquí están a tope a pesar de la crisis. Aparte de ser una señal de que por Huesca no pasan muchas cosas, el ver esas pistas tan abarrotadas me quita las pocas ganas que tengo de calzarme unos esquís. Otra cosa es ir un miércoles no festivo,que es lo que hicimos un amigo y yo. Aprovechando que él tenía vacaciones, fuimos a hacer esquí de fondo a los Llanos del Hospital, cerca de Benasque. Hasta ahora sólo había esquiado dos veces, ambas haciendo esquí nórdico y en Candanchú. El número de caídas por minuto que había sufrido me habían quitado toda esperanza de prosperar en este mítico deporte.
El viento gélido que nos recibió no ayudó mucho a salvar las reticencias iniciales. De hecho, a los 5 minutos casi me vuelvo al coche al sufrir un leve mareo. Pero los ánimos de mi compañero de fatigas me hicieron continuar. Y a fe que lo agradezco, ya que pude comprobar que ni yo soy tan torpe,ni el esquí de fondo es algo tan inalcanzable. El circuito verde de estas pistas es un anillo de unos dos kilómetros casi llano excepto un pequeño tramo de bajada que acaparó nuestros tropezones, que fueron muchos menos que en Candanchú. Y es que aquella pista, con sus curvas cerradas y sus empinadas rampas es un auténtico calvario para neófitos como yo.
Destacar que el número de esquiadores no debía supera la decena, lo cual es un auténtico placer, para los que huyen de las masificaciones y el borreguismo.
También visitamos la hospedería, con una decoración soberbia, y un interesante museo sobre su historia. Hace años era un lugar de paso a Francia bastante frecuentado.
En resumen, para todos aquellos que deseen iniciarse en el esquí de fondo, la estación de los Llanos del Hospital, ofrece las instalaciones idóneas, sobre todo entre semana.

