lunes, 23 de marzo de 2009

I Clásica Ibieca-Huesca

Generalmente, las grandes pruebas legendarias han empezado de forma humilde, y poco a poco han crecido hasta convertirse en clásicas. No sé si la prueba que corrimos ayer llegará a tanto, pero para todos los que la hemos protagonizado, ha sido muy grande.
La idea se le ocurrió a mi hermano. Ibieca está a unos 21 km de Huesca y tenemos amigos de allí que también corren. Para mentes calenturientas como las nuestras, la idea de montar una media maratón que una estas dos localidades es evidente.
Una vez lanzada la idea, solo fue cuestión de buscar una fecha que nos viniera bien a todos y ultimar los detalles logísticos. Se decidió correr en sentido Ibieca-Huesca, y aprovechar para hacer una comida en Huesca, de la que daré cuenta en mi siguiente entrada.
A las 11 de la mañana, 7 campeones salíamos de la plaza principal de Ibieca, con la inestimable colaboración de Lorenzo a lomos de su bicicleta como aguador de lujo. La mañana era fresca y despejada, es decir, ideal para correr. La filosofía de la prueba no era competitiva, por lo que fuimos a un ritmo suave, reagrupándonos cada cierto tiempo. Alguna vez, incluso tuvimos que parar para decidir, consultando los planos, el camino a seguir. En cierto modo, esto le dio a la clásica un cierto aire de aventura. El circuito está plagado de subidas y bajadas. Pero las risas y humores que surgían entre nosotros lo hicieron mucho más llevadero.
Al llegar a Estrecho Quinto, una impresionante vista sobre Huesca nos indicaba que el objetivo estaba cerca. Tras la "bajada de enjundia" que nos condujo a Tierz, llegaron los últimos kilómetros, en los que las piernas empezaban a pesar, y que a Bea se le hicieron particularmente duros por problemas físicos. Allí demostró de la pasta de la que está hecha y haciendo de tripas corazón, ayudada por nuestros ánimos, consiguió completar la prueba. La otra mujer participante (impresionante Ruth) fue la auténtica animadora de la prueba haciendo fotos, humores, yendo, viniendo, cambiando de ritmo... Ciertamente estas dos campeonas demostraron que las mujeres pueden conseguir cosas muy grandes sin necesidad de quejarse o de aprovecharse de leyes absurdas e injustas.
Tras más de dos horas de trote, que se pasaron volando, al paso por las piscinas del Perpetuo Socorro, completamos los 21,097 km, distancia tan querida por nosotros, que hacen completar una media maratón.
Aunque más de uno hoy "no siente las piernas", para todos nosotros la I Clásica Ibieca-Huesca ha sido todo un éxito a nivel organizativo y, sobre todo, a nivel humano.

sábado, 21 de marzo de 2009

Peña 10 d'Agosto 48-Intersport 56

Otra derrota más en una recta final de la temporada que está siendo agónica para el equipo. No sólo es que no jugamos bien sino que (o por causa de eso) cada día viene menos gente. La semana pasada tuvimos que aplazar el partido.En el entrenamiento del jueves estuvimos 4 (literalmente) y hoy hemos jugado con 5. Y ya no es sólo jugar con 5, sino que estábamos bastante descompensados. Encima, antes de empezar veíamos al rival con 9 jugadores, bastante más jóvenes y ya para rematar alguno hizo algún mate en la rueda de calentamiento. Con estas premisas tan poco halagüeñas empezamos el partido sin mucha fe. Pero como las apariencias no son todo en la vida, ni ellos eran tan buenos ni nosotros tan malos.Así, el encuentro ha resultado bastante igualado en todo momento. Con jugadores fuera de sus posiciones naturales(nuestro base hoy, que no es el base titular, subía la pelota y luego jugaba por dentro. Primer caso de base-pívot de la historia) y evitando el cansancio y la acumulación de faltas hemos luchado como jabatos, llegando al descanso 3 arriba. Eso sí,los guarismos han sido bajísimos, propios de la infausta época de Malikovic e Obradovic. Su defensa individual no era muy agresiva, pero gracias a ella evitaron que Casanueva pudiera sacar la ametralladora. Nosotros nos defendimos con la clásica 2-3. En el tercer cuarto siguió la igualdad, pero en el último acusamos la ausencia de rotaciones y no pudimos evitar la derrota.
Mi actuación fue discreta en ataque (7 puntos) aunque colaboré con 12 rebotes, 5 balones recuperados, 3 tapones y 6 asistencias.

lunes, 16 de marzo de 2009

Mejor morder la pasta que dejársela

Ayer, tras la ya mítica Carrera del Ebro, barajamos dos opciones para restablecer las calorías perdidas. Un wok y un pasta-pizza, ambos buffet libre. Un testimonio muy favorable nos hizo decantarnos por el segundo, situado en Plaza.Por ser domingo, este centro de ocio y comercial estaba a medio gas. Mejor. No me gustan las apreturas.
Esperamos a que abrieran en restaurante y entramos casi de los primeros. Da gusto entrar a un buffet libre con todas las bandejas aún vírgenes. Y había muchas. Empezando por una gran variedad de elementos para ensalada, que no eran sino el aperitivo para el auténtico plato fuerte:la pasta. Decenas de tipos de pasta diferentes. Desde las más tradicionales hasta las más sofisticadas. Secas, frescas y rellenas.Con múltiples salsas. Como suelo hacer cuando "buffeteo libremente" fui cogiendo un poco de cada una. Estaban todas buenísimas, y algunas eran de traca. Por si esto fuera poco, luego había 6 ó 7 tipos de pizza y también algo de carne y pescado. A estos dos últimos apenas pude hacerles aprecio. Mi estómago tiene un límite. Eso sí, casi lo rebaso con los postres que no desentonaban con el resto de la comida.
A la hora de pagar, tras las alegrías al estómago, llega la alegría al bolsillo. Apenas salimos a 13 €/barba, Lo cual, teniendo en cuenta la cantidad y calidad de lo comido, además de ser festivo, ofrece una relación calidad/precio casi insuperable.
Lo único que faltó para redondear la jugada fue la escasa atención que nos brindó la camarera, sin dar muchas explicaciones, y más atenta a la gente que iba entrando que a nosotros.
Todo lo que he escrito ahora empequeñece ante la aparición en el establecimiento de una auténtica leyenda viviente. Nada menos que el mítico Abel Antón. Por supuesto me hice una foto con el soriano e intercambién unas breves palabras con él.
Si una mañana de domingo en la que participo en una carrera, hago una comida de campanillas y conozco en persona a un campeón mundial de maratón no es perfecta, poco le puede faltar. Enorme.

domingo, 15 de marzo de 2009

IV Carrera del Ebro

Tras el oscuro y frío periodo de parón invernal, vuelven por fin las carreras atléticas. Este año, cambio de fechas mediante, la primera ha sido la Carrera del Ebro, en Zaragoza, una prueba que en sólo 4 años se ha consolidado totalmente. La organización corre a cargo de la Brigada Castillejo, lo cual le infunde un ambiente castrense único, muy distinto a las demás pruebas del calendario.
Una cola importante en la retirada de dorsales y que en el mío se me nombrase como "Gustavo Caballero Iglesias" han sido los únicos fallos que he podido detectar en una organización casi perfecta. A las 10 de la mañana, 2000 corredores hemos salido del estadio del Actur para internarnos en el campo de maniobras de San Gregorio.El lugar absolútamente desértico y las continuas subidas y bajadas han dado el toque épico que todo corredor maldice durante la carrera y agradece después. He salido bastante tranquilo los primeros 5 kilómetros. Me gusta ir de menos a más. Del 5 en adelante, he acelerado ligeramente para adquirir el ritmo de crucero de 5 min/km. Sin forzar mucho en las subidas, pero abriendo zancada en las bajadas, he empezado a adelantar corredores. Al llegar al punto más alto, allá por el kilómetro 14, se presentó ante nosotros una vista espectacular del Ebro que me motivó para lanzarme a tumba abierta en una bajada de enjundia. Ya no paré hasta el final. 4 kilómetros a saco en los que salió a relucir el fondo que he adquirido este invierno. Pero aún dejé un poco de fuerza para acabar dando la última vuelta a tope, sobrepasando atletas por las calles 2 y 3. Este arreón final me permitió acabar por debajo de la barrera psicológica de la hora y media:1h 29' 59''. Una mejora de más de 9 minutos respecto al año pasado, es decir, más de medio minuto por kilómetro. Es para estar más que satisfecho.
Al llegar, otra sorpresa agradable. La bolsa del corredor es impresionante:camiseta técnica, calcetines, raciones militares de comida, dos revistas, una red de camuflaje...
En resumen, una carrera de las buenas. Organización impecable, recorrido singularmente atractivo y gran ambiente.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Turno de Oficio

Aunque cada vez lo parezca menos, en teoría TVE es un servicio público. No hay más que ver ciertos concursos y programas de dudoso gusto para preguntarse por qué parte de mis impuestos se malemplean en según qué cosas. Pero no todo es tan malo. El "ente" ha tenido la genial idea de colgar en internet gran parte de su archivo, donde se pueden encontrar auténticas joyas. Una de ellas es el primer capítulo de la mítica serie de mediados de los 80"Turno de Oficio".
A pesar de que la calidad de la imagen es pobre y de que ya lo había visto unas cuantas veces, me enganchó de nuevo. Para las pocas personas que no sepan de que va, la serie cuenta las peripecias de un abogado del turno de oficio protagonizado por Juan Echanove y su amistad con "el Chepa", otro abogado de oficio al que da vida Juan Luis Galiardo.
Nunca me han gustado ni las series ni las películas basadas en tramas judiciales. El mérito de "Turno de Oficio" es hacer accesible y atractivo ese mundillo. Y lo hace, además de una forma sencilla, sin juegos de cámara, efectos especiales o escenas espectaculares.
Uno de los múltiples aciertos de sus creadores es la elección de la sintonía. Cualquiera diría que Telemann se inspiró en el ambiente judicial para componerla. Pero sin duda, lo mejor de la serie son sus dos protagonistas. Echanove está inmenso en uno de sus primeros papeles. Aunque para mí la estrella es Galiardo. Su personaje de "el Chepa" desborda socarronería, y su actuación es tan creíble, que seguro que algún acusado en la vida real, intentó llamarle solicitando sus servicios jurídicos.
Ciertamente la serie ha envejecido mal. Incluso, en algunos aspectos me atrevería a decir que es un poco cutre. Pero eso es, sin duda, parte de su encanto. Diez años después se hizo una segunda parte, también de gran calidad, aunque con menor seguimiento. Había perdido algo de frescura, y se había acabado la era del monopolio televisivo.

sábado, 7 de marzo de 2009

Pasaje 65-Peña 10 d'Agosto 59

Otra derrota más, esta vez ante el colista de la competición, en un partido muy flojito por nuestra parte. Los del Pasaje empezaron con una mixta a Casanueva(nuestra metralleta particular) que hizo que el prolífico escolta apenas se prodigase en los primeros minutos. El resto tampoco estuvimos muy acertados, lo que hizo que el Pasaje se moviera con ligeras ventajas durante toda la primera parte. No es que la liga ADOB sea muy vistosa, pero este partido es de los que hacen afición... al balonmano o a cualquier otro deporte. En la segunda parte, nuestra crónica carencia de kilos y centímetros hizo de nuestra zona un buffet libre, compensado en parte por los triples de Casanova cuando podía escapar de su férreo marcaje. Esto nos hizo llegar a un final apretado, pero acabamos cortos de efectivos (con 4 jugadores), lo que hizo imposible decantar el partido a nuestro favor. Como he dicho antes, flojo partido que ganó el menos malo.
Mi actuación fue discreta, con 9 puntos, 8 rebotes, 6 asistencias y un tapón.

miércoles, 4 de marzo de 2009

La Luna en Directo (The Dish)

Una persona como yo, que suele "estar en la Luna", no podía dejar de ver esta película, que muestra los primeros pasos del hombre en nuestro satélite desde un punto de vista muy distinto al habitual. Y las diferencias son, tanto geográficas, como filosóficas.
Un gigantesco telescopio situado en un pueblecito de Australia fue escogido como apoyo para la retransmisión del alunizaje del Apolo 11, en el primer vuelo tripulado a la Luna. La película cuenta cómo vivió este acontecimiento el equipo que trabajaba en el telescopio, así como la gente que les rodeaba.
Y todo lo que de grandioso y espectacular tuvo la hazaña desde el punto de vista americano, es sencillez y humildad desde este inédito enfoque australiano. Los habitantes de un pequeño pueblo se dan cuenta que son, de algún modo protagonistas de un hito en la historia de la humanidad. Pero eso no les hace perder la atención en las pequeñas y cotidianas cosas que forman sus vidas. Los empleados del telescopio están alejados de la imagen súper profesional y casi inhumana que nos muestra la NASA. Aún así, a su manera, consiguen hacer su trabajo de forma eficiente.
Se trata de una comedia de humor blanco, amable y sencilla. La fotografía y la música están muy logradas. Es una película que podrá emocionarnos, si nos dejamos. Y un ejemplo de que el ser humano puede hacer grandes cosas si, en vez de enfrentarse, se une y colabora.