En mi ya dilatada, más por lo variada que por lo extensa, vida laboral, he coincidido numerosas veces con un tipo de persona bastante definido, al que suelo referirme como "fierica". Sus características son las siguientes:
-Suelen ser gente de mediana edad, aunque se puede ver alguno joven.
-El almuerzo es sagrado para ellos. Acostumbra a ser abundante y regado con vino.
-Tienen don de gentes y son muy efusivos. Acostumbran a usar todas sus fuerzas en estrujarte la mano cuando te los presentan.
-Fumadores habituales de tabaco y de puro después de las comidas.
-Son entendidos de temas como: construcción, agricultura, caza y motores.
-Suelen ser de pueblo, y además presumen de ello como si fuera un mérito.
-Tienen estudios básicos y desprecian a la gente tanto más, cuanto mayor sea su grado de instrucción.
-Su jornada de trabajo empieza pronto, nunca después de las 8 de la mañana. Trabajan a jornada partida y acaban tarde. No importa la productividad, sino el número de horas trabajadas.
-Para ellos, lo que no sea trabajo físico, no es trabajo.
-Valoran el hacer las cosas "por cojones".
-Sus comidas favoritas son los jarretes, la chulla, el jamón, las carrilleras y las costillas. Los primeros platos también tienen que tener carne. El pescado, ni lo huelen.
-Jamás hacen deporte, aunque son muy aficionados al fútbol. El resto de deportes no les interesan en absoluto.
domingo, 20 de junio de 2010
domingo, 6 de junio de 2010
Eurovisión 2010


Ya ha pasado una semana desde el festival Eurovisión 2010, tiempo suficiente para hacer un análisis con perspectiva. También lo podría haber hecho al día siguiente, pero no me apetecía escribir(ventajas de no vivir del blog). De niño solía seguir con interés este concurso, pero luego, sólo me fijaba en lo que hacía España. Ahora, dando por hecho que nuestras posibilidades son escasas, procuro disfrutar del espectáculo. La gente se queja de que se nos tiene manía. Puede ser, pero nos lo hemos ganado a pulso mandando temas y artistas flojitos, bromas de mal gusto, o canciones con títulos como "I love you mi vida", para que ahora exijamos un respeto. A eso le podemos sumar que en España nos creemos los "Reyes del Mambo" y miramos por encima del hombro a otros países que se apoyan y viven el festival. De hecho, el único año en el que la gente estuvo detrás, Rosa consiguió un meritorio 7º puesto con una canción bastante normalita. El representante español de este año, Daniel Diges, con una canción muy correcta, que por lo menos mantenía el buen gusto (sé que no es mucho pedir, pero dada nuestra trayectoria anterior no es poco) hizo una interpretación muy buena. Porque que se te meta un espontáneo y seguir cantando como si tal cosa tiene su mérito. Lamentable lo de este tipo, que consigue su fama, no por ayudar a la gente o conseguir logros, sino por molestar en acontecimientos que cada vez requieren más costosas y molestas medidas de seguridad por personajes de esta ralea. Dentro de lo malo, intentó seguir la coreografía de la canción. Algo es algo.
El resto de canciones fueron, en general, de gran calidad. Y no sólo en la música. Países como Armenia, Ucrania o Rumanía, presentaron unos pimpollos de enjundia. Muchos años, algunos países han conseguido vencer gracias a una puesta en escena espectacular y llamativa. Parece que la gente se ha cansado de eso. Este año han triunfado temas sencillos como el belga, llamado precisamente "Yo y mi guitarra" y como no, la alemana Lena. De ella dijo el mítico Uribarri que cantaba como si estuviera con sus amigas en un karaoke. Pero no por desafinar, sino por la naturalidad que mostró. Así, una canción sencilla, sin muchas pretensiones ni fuegos de artificio, con una letra un tanto chorras, pero con una melodía pegadiza venció a los montajes espectaculares y elaborados.
La retransmisión corrió a cuenta del ya mencionado Uribarri. La verdad es que es todo un clásico. Hace gracia ver videos de festivales del año de la polca comentados por él. Uno de los secretos para hacer las cosas bien es la pasión por lo que se hace. Y yo creo que nadie en el mundo vive con tanta pasión el fenómeno eurovisivo. Lo de acertar a quién va a votar Azerbayán es de nota. Aunque a ratos se hacía algo pesado, pareciendo que estaba más pendiente de ver si adivinaba el voto que de retransmitir el certamen. Pese a ello, espero que el periodista abulense siga al pie del cañón en Eurovisión 2011. No sería lo mismo sin él.
miércoles, 19 de mayo de 2010
Haven't seen you in Donkeys
En uno de mis primeros días en la isla de Skye, me llegó a casa un folleto con una oferta bastante amplia de cursillos. El que más me interesó, por razones obvias y de supervivencia era "inglés para extranjeros". No sólo me interesaba aprender la lengua (para eso estaba allí), sino también conocer gente, ya que estaba más solo que la una.
A pesar de que el curso ya había empezado, la profesora no puso ningún problema para admitirme. Unos días después, tras una compleja búsqueda por el instituto de Portree, conseguí llegar a mi aula. Allí me esperaba un grupo bastente heterogéneo que me brindó una cálida bienvenida. Una india cajera de supermercado, dos húngaras (una camarera y otra "housekeeper"), una rumana casada con un pastor protestante y una alemana conductora de autobús intentaban mejorar su inglés bajo la supervisión de Mary McKenzie, una estadounidense que llevaba muchos años en Portree. El curso era de inglés profesional. Es decir, aprendíamos desde temas de gestión de oficina, a herramientas de carpintería. Aparte de ser bastante peñazo, tampoco era lo que me interesaba. Pero por lo menos podía conversar en inglés y pude conocer gente que me ayudaría mucho tiempo después.
Que alguien sea muy buena persona debería ser siempre algo a agradecer. En este caso, la profesora Mary era tan buena persona que apenas nos corregía los errores que cometíamos al hablar. Luego me he dado cuenta de que es mucho más difícil encontrar una persona como ella que una profesora de inglés cañera.
Mary no se limitaba a dar los cursos, sino que también tenía un programa de radio, tipo Radio Vaughan en humilde.También preparó un pequeño libro con ejercicios y CD's. En uno de los ejercicios, dos personas dialogaban utilizando algunas expresiones típicamente escocesas. Yo pensé:"No sabemos inglés, y nos vamos a poner a aprender expresiones escocesas" Craso error, ya que el inglés se puede aprender en cualquier parte, pero esas expresiones son más selectas. Una de ellas era:"I haven't seen you in donkeys". Literalmente "No te había visto en burros", que viene a decir que "hace siglos que no te veo".
Me quedé con la copla y procuré emplear de vez en cuando estas expresiones, sobre todo al hablar con locales. Les hacía bastante gracia. Sobre todo empleba la de "donkeys" cada vez que me encontraba con la profesora.
Hace unos días me llegó un paquete enviado por Mary que contenía un simpático posavasos con la frase "Haven't seen you in Donkeys". Todo un detalle que consiguió emocionarme y me dio que pensar. ¿Cómo es posible que la misma persona (usiase yo) pueda provocar a distintas personas en la misma época un odio cerval(dueñas del Central Restaurant) y un cariño como el que me ha demostrado la profesora?
martes, 18 de mayo de 2010
Ébano
Dado que mis actuales circunstancias me dificultan mucho los desplazamientos físicos, no es mala idea hacer algún viaje virtual. Sin duda, uno de los destinos más sugerentes es África, un continente tan rebosante de miseria como fascinante. Allí trabajó muchos años como corresponsal el periodista polaco Ryszard Kapuscinski. El libro "Ébano" es un compendio algunas historias y anécdotas que le acontecieron en su denso periplo africano. Kapuscinski adereza estas aventuras con una descripicíon de la situación que atravesaba en esos momentos el país en cuestión. Así, a través de sus vivencias nos trasladamos a la descolonización masiva de principios de los 60, los innumerables golpes de estado o las matanzas de Ruanda y Liberia.
Para mí hay dos razones que hacen de este libro una maravilla: el excelente estilo narrativo de Kapuscinski y el hecho de que el periodista polaco "baje al barro" para impregnarse de la esencia de África vivendo en míseras barriadas y jugándose el pellejo en zonas calientes de un continente ya de por sí peligroso.
En definitiva, se trata de unas pinceladas muy bien trazadas de un óleo inmenso y heterogéneo al que la historia parece que le ha condenado al sufrimiento. Kapuscinski muestra el problema africano con crudeza, sin juzgarlo ni dar soluciones.¿Pero es que alguien las tiene?
Para mí hay dos razones que hacen de este libro una maravilla: el excelente estilo narrativo de Kapuscinski y el hecho de que el periodista polaco "baje al barro" para impregnarse de la esencia de África vivendo en míseras barriadas y jugándose el pellejo en zonas calientes de un continente ya de por sí peligroso.
En definitiva, se trata de unas pinceladas muy bien trazadas de un óleo inmenso y heterogéneo al que la historia parece que le ha condenado al sufrimiento. Kapuscinski muestra el problema africano con crudeza, sin juzgarlo ni dar soluciones.¿Pero es que alguien las tiene?
domingo, 2 de mayo de 2010
Bienvenidos al Cabaret

Berlín, 1931. Los "Felices 20" son historia. Alemania sufre una crisis brutal, con millones de parados y pobres. El nazismo gana fuerza irremediablemente. Lo mejor para sobrellevar esta dura realidad es acudir al Kit Kat Klub, donde el maestro de ceremonias nos traslada a un mundo desenfadado e irreverente en el que brilla con luz propia una cantante americana, magistralmente interpretada por Liza Minelli. La película narra las peripecias de esta cantante dentro y fuera del club, dándonos una excelente visión del Berlín de entreguerras. Los números musicales son fantásticos. Muchos de ellos se utilizan actualmente en anuncios y sintonías de radio y televisión. En la película, además, están muy bien integrados con la trama. Curiosamente, la canción que más me ha impresionado, y que tiene una fuerza narrativa enorme, se produce fuera del Kit Kat Klub.
Como he dicho antes, Liza Minelli está inalcanzable,haciendo el papel de su vida. No menos brillante es la actuación de Joel Grey como el inolvidable Maestro de Ceremonias. Aparte de las interpretaciones y la música, quiero destacar la perfecta integración entre la vida en el club, la de sus personajes fuera de él y la de la propia ciudad de Berlín. No en vano, este musical consiguió nada menos que 8 Oscar, compitiendo con otra obra maestra como "El Padrino".
Nunca me han llamado mucho la atención los musicales. Pero cuando hay calidad, los prejuicios no importan. Y en "Cabaret", la hay de sobra.
Tomen asiento. La función está a punto de comenzar... Willkommen, bienvenue, welcome, Im Cabaret, au Cabaret, to Cabaret...
sábado, 17 de abril de 2010
¿Es conveniente manipular al lector?
En mi blog he hecho alguna vez mención a las promociones del periódico Público, que me parecen muy buenas. Es decir, lo contrario que el diario. Los sábados regalan una colección de libros de pensamiento crítico, que por dos euros (periódico incluido), son un auténtico chollo.
Hace un tiempo, las promociones de la prensa eran poco sopspechosas de tendenciosidad. Por ejemplo, si se ofrecían películas, se procuraba que éstas fueran de calidad. Últimamente parecen pesar más otros criterios políticos. En este caso, la colección de pensamiento crítico cuenta con autores de gran trascendencia (Engels,Chomsky,Tomás Moro, Trosky o Rosa Luxemburgo), en general bastante escorados a la izquierda. Ciertamente se me haría raro que "Público" incluyera "Mi lucha", "Rebelión en la Granja", "Archipiélago Gulag" u obras de Stanley Payne, o César Vidal. Lo que ya no veo tan bien es lo que han hecho hoy. El libro que ofrecían, contenía dos obras:"El arte de la mentira política", de Jonathan Swift, y "¿Es conveniente engañar al pueblo?, de Nicolas de Condorcet. Hasta allí todo perfecto. Pero en un alarde de sutilidad, en la página 3 aparece la foto de un sonriente Silvio Berlusconi, y en la solapa de contraportada, un no menos sonriente José María Aznar estrechando la mano de George Bush. No creo que así consigan influir y cambiar la opinión de alguien. Aún así se hace al precio de una pérdida importante de credibilidad. Meter unas fotos de unos políticos contemporáneos en una obra que se supone atemporal es un auténtico despropósito.
En la época del monopolio de TVE, los telediarios marchaban al paso que les marcaba el gobierno. Pero el resto de la programación se librara. Ahora se intenta influir en todo. Programas de humor se centran en criticar y satirizar a políticos. En retransiones deportivas se aprovecha cualquier excusa para meter "morcillas" que poco tienen que ver con el juego. Lo que antes eran dos o tres páginas de columnas y opinión, se expande a todo el periódico para teñir las noticias del color que interese. Por no hablar de la presencia de un periodista en un programa de niños, rogándoles a éstos que no votaran a cierta opción política.
Personamente me cansa que me insistan y señalen quienes son "los malos y quienes son los buenos". Como si el ser de un color político pudiera librar a la gente de los vicios humanos.
Algunas veces agradezco que me faciliten las cosas y me las den hechas. Pero de momento no me apetece delegar la tarea de pensar y decidir qué es bueno y qué es malo.
Hace un tiempo, las promociones de la prensa eran poco sopspechosas de tendenciosidad. Por ejemplo, si se ofrecían películas, se procuraba que éstas fueran de calidad. Últimamente parecen pesar más otros criterios políticos. En este caso, la colección de pensamiento crítico cuenta con autores de gran trascendencia (Engels,Chomsky,Tomás Moro, Trosky o Rosa Luxemburgo), en general bastante escorados a la izquierda. Ciertamente se me haría raro que "Público" incluyera "Mi lucha", "Rebelión en la Granja", "Archipiélago Gulag" u obras de Stanley Payne, o César Vidal. Lo que ya no veo tan bien es lo que han hecho hoy. El libro que ofrecían, contenía dos obras:"El arte de la mentira política", de Jonathan Swift, y "¿Es conveniente engañar al pueblo?, de Nicolas de Condorcet. Hasta allí todo perfecto. Pero en un alarde de sutilidad, en la página 3 aparece la foto de un sonriente Silvio Berlusconi, y en la solapa de contraportada, un no menos sonriente José María Aznar estrechando la mano de George Bush. No creo que así consigan influir y cambiar la opinión de alguien. Aún así se hace al precio de una pérdida importante de credibilidad. Meter unas fotos de unos políticos contemporáneos en una obra que se supone atemporal es un auténtico despropósito.
En la época del monopolio de TVE, los telediarios marchaban al paso que les marcaba el gobierno. Pero el resto de la programación se librara. Ahora se intenta influir en todo. Programas de humor se centran en criticar y satirizar a políticos. En retransiones deportivas se aprovecha cualquier excusa para meter "morcillas" que poco tienen que ver con el juego. Lo que antes eran dos o tres páginas de columnas y opinión, se expande a todo el periódico para teñir las noticias del color que interese. Por no hablar de la presencia de un periodista en un programa de niños, rogándoles a éstos que no votaran a cierta opción política.
Personamente me cansa que me insistan y señalen quienes son "los malos y quienes son los buenos". Como si el ser de un color político pudiera librar a la gente de los vicios humanos.
Algunas veces agradezco que me faciliten las cosas y me las den hechas. Pero de momento no me apetece delegar la tarea de pensar y decidir qué es bueno y qué es malo.
jueves, 25 de marzo de 2010
II Media Maratón Ciudad de León
Una de los principales acontecimientos con los que nos obsequia la primavera es la presencia de numerosas medias maratones. Este año he decidido comenzar mi temporada con una carrera en la que en su segunda edición ha conseguido reunir la extraordinaria cifra de 2000 atletas.
Este invierno he entrenado como de costumbre, pero por diversos motivos estoy muy ligero. Tenía curiosidad por ver si mi pérdida de peso se iba a reflejar en el cronómetro. La noche anterior a la carrera, una pertinaz y abundante lluvia no auguraba buenos presagios. Pero el "día D" amaneció nublado aunque seco, con una temperatura suave, muy apropiada para correr. Mi colocación en la salida fue muy conservadora. De hecho, hasta el segundo kilómetro no adelanté al globo de 1 h 45'. Viendo que iba fino, decidí forzar un poco la marcha. Mi objetivo era bajar mi plusmarca personal (1h 35'). En el kilómetro 7 ya había recuperado mi retraso inicial, y marchaba a ritmo de récord. No paraba de adelantar gente,lo que, aparte de darme una pista de que el ritmo era bueno, me daba bastante moral. A mitad de carrera ya hacía cuentas (de la lechera) para bajar de 1h 30', si apuraba al final. Mientras, notaba el apoyo de familiares y pasaba por lugares emblemáticos (la Catedral, el edificio de Botines, el bar Ferrero...) de las primeras calles que vieron mis ojos.
Por el kilómetro 17 ó 18, la prueba se internó en un polígono bastante desangelado. Si a eso le sumamos que el esfuerzo me empezaba a pasar factura, el resultado es que la última parte se me hizo bastante cuesta arriba. Mi cuento de la lechera se desvaneció. Aún así, dándolo todo, conseguí llegar al Estadio Hispánico parando el cronómetro en 1h 31' 30", gran marca que supone darle un "bocado" de 3 minutos y medio a mi anterior récord. Apenas me dio tiempo para recoger la bien nutrida bolsa del corredor, ducharme y dirigirme a la estación de tren. Tenía que volver a Huesca ese mismo día y no tenía una mejor combinación. Mi piernas aún pagan las 6 horas sentado nada más acabar la media maratón. Pero como dice el refrán, "sarna con gusto, no pica". Y correr una media maratón en una ciudad como León, batiendo además mi plusmarca personal, es una sarna que da mucho gusto,
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